Desde mi primer encuentro con el código, ya 7 años de eso, que siempre ha habido una palabra rondando mis pensamientos e ideas, se escucha por muchos lados, es una manera de mostrarte al mundo, dicen, es la forma de enseñar lo que sabes, dicen, es lo mínimo. Es algo que he creado hasta dos veces, en distintas etapas de mi camino (hasta una tercera, que nunca vio la luz), es una de las formas en la que los nuevos pueden plantear sus saberes, o podían.
El portafolio.
El mismísimo portafolio, ese pequeño mundo donde se intenta plasmar los saberes de una persona, donde uno era capaz de mostrar distintas cosas que ha ido aprendiendo en su proceso, y como este puede se aplicado. Ese “diferenciador”, que finalmente, no sabías si alguien visitaba o si lo creabas como una pequeña meta que alcanzar (en mi caso).
A mi me sirvió, en su momento, para efectivamente, sentarme, aprender, entender y aplicar alguna tecnología, y me es difícil encontrarle utilidad real hoy.
Oh Los sistemas agenticos (dramatismo), los sistemas agenticos han provocado que los portafolios carezcan de sentido, hoy un par de prompts se pueden traducir en miles de líneas de código, con una calidad bastante aceptable en muchos casos. No quiero darle más vuelta al asunto, ya que, hoy, es más que sabido.
Si, creo que es hora de aprovechar e intentar cosas nuevas, cosas nuevas para seguir creciendo en distintas áreas de mi vida, por ejemplo esta, si, esta será mi forma, esta será la forma en la que quiero embarcarme hoy, mañana y pasado, esta será la forma en lo que podré mostrar mis experiencias, consagrar lo aprendido y enseñar lo obtenido, no de manera religiosa, pero siempre que pueda sacarle algo de provecho, lo haré.